Onboarding, un proceso de auténtica bienvenida

26 January, 2020

LA RAZON

Onboarding, un proceso de auténtica bienvenida

El diario La Razón publica un artículo dedicado al proceso de onboarding y en él ha contado con Gema Monedero, Socia Directora de Consultoría de Ackermann International. Compartimos a continuación las declaraciones completas que Monedero realizó para el tema:

¿Por qué es importante dar a bienvenida a nuevos empleados? 

Gema Monedero: El onboarding es el proceso que ayuda a asegurar la integración con éxito de nuevos empleados en la compañía porque favorece el aterrizaje del nuevo empleado, la toma de contacto con la cultura, los valores, su adaptación a la organización y sus procedimientos, integración en el equipo, etc., y esto tiene impacto directo en la productividad, además de porque es una herramienta clave para alinear, fidelizar y comprometer talento ya que hay estudios que indican que cerca del 25% de la rotación no deseada se produce durante el primer mes y medio… En este sentido, hemos de tener en cuenta que el onboarding es la prueba de fuego, el primer momento de la verdad dentro del ciclo de vida del empleado en la empresa (el conocido como employee journey), cuando la compañía tiene que empezar a demostrar todo lo que ha “vendido” con su employer branding y todo lo que ha prometido al candidato durante el proceso de selección… Y como habitualmente se dice, no hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión… De hecho, otros estudios indican que más de un 50% de los empleados afirma que sus expectativas al incorporarse a una empresa no se han cumplido y que por ello, está abierto a nuevas oportunidades…

En conclusión, la realización de un buen onboarding tiene impacto directo en los niveles de satisfacción, motivación, desempeño y engagement de los empleados.

2.- ¿Cómo planificar un “onboarding” con éxito?

Gema Monedero: Los aspectos que yo destacaría como claves de un proceso de onboarding son:

En primer lugar, el proceso de onboarding ha de ser diseñado a medida de cada organización ya que tiene que estar totalmente adaptado a la cultura y los valores de la compañía, así como a los objetivos del negocio y del área al que se incorpora el profesional.

Segundo, es importante entender que el onbarding exitoso es aquel que es concebido como un proceso con una duración prolongada en el tiempo, y que se extiende incluso desde la fase de reclutamiento o lo que se conoce como preonboarding, y no como una acción puntual que se desarrolla el primer día o la primera semana del empleado en la compañía. Hay, además, que diferenciarlo de la formación o inducción clásica que se ofrece al profesional para que pueda desempeñar su labor. Y tiene que estar integrado dentro del proceso de experiencia empleado.

Tercero, el propósito es también un aspecto determinante de su éxito. No se trata sólo de conseguir que el nuevo empleado sea productivo lo más rápidamente posible sino más bien de lograr la conexión, el alineamiento  y el engagement de ese profesional con la compañía.

Cuarto, no es un proceso responsabilidad única de RRHH, sino que es importante involucrar al resto de la organización, managers, miembros de los equipos, etc. para conseguir una buena integración.

Quinto, importante también es entender que se trata de un proceso de relación empleado-empresa y por tanto bidireccional. Y en este sentido, es clave crear los espacios donde el empleado se sienta escuchado. La recogida de feedback es determinante también.

Sexto, hacer seguimiento y medir, medir y medir. Como ocurre con todos los procesos de gestión de talento, el onboarding ha de incluir el seguimiento y ser sometido a continua revisión, medición, adaptación y mejora continua.

Séptimo, hacerlo muy dinámico e interactivo, y aprovecharse de las ventajas que ofrece la tecnología para ello. Tiene que ser un proceso gradual, inmersivo, divertido, cercano, continuado…

3.- ¿Cuáles son los beneficios del “onboarding”?

Gema Monedero: Facilita y reduce los tiempos de integración de los nuevos empleados.

Permite su alineamiento con los valores y cultura.

Reduce los nervios, el estrés, el miedo, la ansiedad, la inseguridad… que puede generar en el profesional el comienzo en una nueva empresa, al brindarle el acompañamiento y los apoyos necesarios.

Reduce la curva de aprendizaje que todo nuevo trabajo conlleva pues anticipa y brinda al empleado todas las necesidades, lo que incide directamente en la eficiencia y el desempeño, al tiempo que minimiza el riesgo de cometer errores por desconocimiento y facilita también el funcionamiento del equipo.

Disminuye los índices de rotación, siendo una poderosísima herramienta de retención y engagement.

Contribuye a reforzar el employer branding, ya que no hay mejor embajador de marca que los propios empleados.