Dejar colgado a un cazatalentos en las últimas fases del proceso sin justificación cuestiona la valía del candidato y daña su prestigio como profesional. Julio Moreno, International Client Director de Ackermann, analiza en este reportaje de Expansión las malas praxis de algunos candidatos y el coste que tienen. Como explica, «decir no -sin escuchar- puede suponer la pérdida de valiosas oportunidades, o desaprovechar relaciones que nunca sabes cuando vas a necesitar».

