Reuniones en las que nadie se atreve a señalar el error evidente, decisiones que se retrasan porque nadie quiere confrontar, evaluaciones en las que se calla lo importante por miedo a incomodar… son situaciones que se viven con más frecuencia de la deseada en muchos equipos y organizaciones. Momentos que dan lugar a conversaciones difíciles que no todo el mundo está dispuesto a afrontar, pero que acaban marcando el rumbo de un proyecto y el rendimiento de los equipos. Así lo puso de manifiesto la experta en liderazgo Emily Gregory, coautora del bestseller Conversaciones Cruciales, durante su participación en el encuentro Crucial Impact Summit Madrid, organizado por Ackermann Labs.

