Dirigir nunca ha sido sencillo y en tiempos tan acelerados como los actuales, todavía menos. Los que ocupan esas sillas conviven con una avalancha diaria: correos que no paran de llegar, reuniones encadenadas, decisiones críticas que no pueden esperar y la presión constante de mantener alineados a equipos diversos… En medio de tanta demanda, es fácil caer en la trampa: la agenda se llena de urgencias y lo verdaderamente estratégico queda relegado para “cuando haya tiempo”, tiempo que nunca llega…
Carlos Sánchez León, Partner Director de ACKERMANN LABS, aporta algunas claves para ayudar a los lideres a gestionar la complejidad actual.

