Begoña González-Blanch, US Managing Partner at Ackermann, participó la pasada semana en el evento «Conectando mercados: Oportunidades en el mercado estadounidense», organizado por TABS Inc., donde expertos de distintas áreas compartieron conocimientos clave para dar el salto a EE.UU. con paso firme.
Begoña González-Blanch fue la encargada de abordar la selección de talento. La experta de Ackermann reconoció que EEUU es el mercado de las oportunidades, pero también un mercado complejo dado su volumen de creación de empleo, flexibilidad y la alta competencia por el talento. “EEUU es el mercado de los empleados, no de los empleadores. Es un país con una tasa de paro del 4% donde los profesionales a menudo tienen la capacidad de elegir entre múltiples ofertas y están dispuestos a cambiar de trabajo cada año o dos aproximadamente”, afirmó.
La experta explicó que este gran dinamismo convierte la captación de talento en un desafío estratégico para las compañías españolas obligándolas a ser muy atractivas en sus propuestas de valor para destacar. Pero no es el único. Las diferencias culturales son otro de los grandes retos que pueden frustrar las expectativas de las compañías que se aventuren sin el conocimiento y la hoja de ruta adecuados.
Para González-Blanch, una gran diferencia a la que ha de hacer frente la empresa que decida contratar talento local es que la inversión salarial necesaria para atraer profesionales en el mercado estadounidense puede ser significativamente mayor en comparación con España: “El sueldo de un Director de Ventas en EE.UU. puede alcanzar al de un CEO en España. Comprender esta realidad es fundamental para la planificación financiera, la estrategia de contratación y asegurar ofertas competitivas”.
Otro factor a tener en cuenta es el carácter transaccional del mercado laboral EEUU: “El talento en EEUU en general es muy transaccional. Quiere tener muy claro tanto sus objetivos como sus recompensas. Para los profesionales estadounidenses, el paquete total de compensación es un factor determinante en su decisión laboral. Ello obliga a diseñar paquetes retributivos mucho más sofisticados: no solo se trata de ofrecer un salario base competitivo, que ya de por sí ha de ser superior, sino también de estructurar un paquete de beneficios sociales muy atractivo y difícil de superar”. En esta misma línea, destacó también la meritocracia: “Se valora mucho la meritocracia y es por ello que resulta fundamental adaptar las políticas de gestión de talento para fomentar un ambiente donde el esfuerzo individual se reconozca y se recompense de manera directa y ágil. Y también es relevante tener bien definido el plan de carrera profesional. Porque si contigo no tiene claras las oportunidades de carrera, las va a buscar en otra empresa”.
Otra diferencia relevante desde la experiencia de esta experta es la baja polivalencia del talento: “Si bien la movilidad del talento en EEUU es mayor, la capacidad de adaptación de los profesionales es menor. Los directivos y empleados son más rigurosos con su rol, es decir, están menos dispuestos a asumir tareas que se desvían de la descripción de puesto original. Esta rigidez puede generar ciertas fricciones y desafíos para las empresas que vayan a buscar talento sin tener claro qué necesitan ni para qué lo necesitan. Lo de ‘necesito un director que haga un poco de todo’ no funciona en EEUU. Es fundamental contar con una job description exhaustiva que delimite claramente el alcance del trabajo y las responsabilidades y tareas del puesto”.
Y, por último, la US Managing Partner de Ackermann también expuso la exigencia de una mayor agilidad en la toma de decisión: “En España a veces nos demoramos mucho en un proceso de selección, queremos ver a mucha gente y comparar antes de tomar una decisión. Esto es algo que en EEUU no nos podemos permitir. Cuando iniciamos una búsqueda, hay que tener muy claro qué queremos y cuando encontramos a la persona que encaja, tomar la decisión rápido. Si nos retrasamos, el candidato desaparece”.
Begoña González-Blanch concluyó su participación insistiendo en el potencial del mercado estadounidense para las empresas españolas, pero advirtiendo a su vez de la importancia de hacer las cosas bien y, sobre todo, de contar con asesoramiento especializado para poder acertar en la selección del talento adecuado. “Las personas son las que marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso de un proyecto”, aseguró.
La experta de Ackermann compartió mesa con Pedro Serrra Cabrera (Ferrer&Ojeda), quién centró su intervención en seguros, Erika H Mejía CPA (Mowery & Schoenfeld) que lo hizo en fiscalidad e Iñigo Carrera (Logfret – Your international logistics and supply chain partner), quién se encargó de la parte de logística, y Carmen Muñoz Vicedo (TABS), quien ejerció de moderadora.

